El aburrimiento es un concepto que ha existido en nuestras vidas desde siempre y que se empezó a estudiar en el inicio de la filosofía occidental. Aun así, a pesar de su antigüedad y de sus múltiples estudios, creo que muy pocos de nosotros nos hemos parado a pensar en él realmente.
En este momento nos encontramos en una situación de cuarentena por el peligro del virus que se ha logrado extender por todo el planeta, lo que hace que aumente nuestro sentimiento de aburrimiento aún más, aunque podamos hacer infinidad de cosas. La pregunta es, ¿por qué nos aburrimos si siempre habrá algo que podamos hacer?
Bien, como ha expresado el vídeo que hemos visto, el aburrimiento se define como la contemplación del pasar de las circunstancias sin que estas nos afecten de ninguna manera. Es decir, solo miramos el pasar del tiempo, pero como nosotros en ese momento concreto no estamos realizando ningún tipo de actividad, nos aburrimos. Muchas personas de hoy en día argumentan que a veces les gustaría estar un tiempo sin hacer absolutamente nada, ya que eso les mantendría calmados. Pero, ¿es simplemente no hacer nada lo que nos mantiene sosegados o es el hecho de no tener que hacer nada? La realidad es que muchos de nosotros nos aburrimos solo de pensar en todas las tareas que debemos hacer y, como este es un pensamiento que nos afecta de manera negativa, tendemos a evadirlo intentando la realización de otro tipo de actividades. Ahora bien, ¿estas pueden ser de cualquier tipo o tenemos que pensar en actividades concretas para cada uno de nosotros?

En la reflexión del vídeo se argumenta que necesitamos ser afectados de alguna manera por las cosas para poder disfrutar de ellas. Así pues, las actividades que hacemos para evitar el aburrimiento deben causarnos felicidad. Cada persona es diferente, pero pienso que si cada uno de nosotros invirtiera tiempo en sus hobbies, el aburrimiento casi no existiría. Cuando hacemos algo que de verdad nos gusta esto se queda grabado en nosotros por siempre, por lo que marcan algo en nuestra vida. Sin embargo, cuando hacemos tareas por obligación, las hacemos sin disfrutar de ellas y pronto las olvidamos.
Existe gente que solo se dedica a hacer las tareas que se le encomiendan y no se preocupan por buscar algo que realmente les haga felices. Buscar nuestros hobbies y trabajar en ellos nos ayuda a auto conocernos más y a descubrir el mundo que nos rodea. En muchas ocasiones no tenemos ni idea de lo que ocurre en lo que vivimos día día porque nos centramos en una rutina fija a lo largo de toda nuestra vida. La realidad es que las rutinas solo nos permitirán caer en la ignorancia. Cuando hacemos cosas que nos llenan el alma de color y no estamos sumidos en una vida monocromática, cambia nuestra perspectiva hacia absolutamente todo lo que vemos. Vivimos encerrados en relojes de arena donde la arena nos ahoga y cuyas paredes no somos capaces de romper, aunque no sea tan difícil. Tenemos miedo a la libertad, miedo a ver la realidad. Por ello queremos que el tiempo avance rápido y no aprendemos a disfrutar de su transcurso. Pero cuando el tiempo pasa, también nos aburrimos. Entonces, ¿cómo vamos a querer librarnos del aburrimiento? El tiempo nos condiciona la vida. Nos dice a qué hora debemos levantarnos, a qué hora debemos comer, hacer la tarea, quedar con los amigos e infinidad de cosas más. Queremos dejar el aburrimiento a un lado y creemos que el problema de esto se encuentra muy lejos del alcance de nuestra mano, pero la realidad es que se trata de algo tan simple como eliminar las rutinas y sus horarios y comenzar a hacer lo que verdaderamente nos apasiona. Queremos cambiar el mundo pero no queremos cambiarnos a nosotros mismos, ya que tendemos a pensar que ya habrá otra persona encargada de hacerlo, que eso es mucho trabajo. El cambio está más cerca de nosotros de lo que pensamos y quizás todo sea cuestión de la monotonía del aburrimiento, la cual nos hace caer en la ignorancia.
En este momento nos encontramos en una situación de cuarentena por el peligro del virus que se ha logrado extender por todo el planeta, lo que hace que aumente nuestro sentimiento de aburrimiento aún más, aunque podamos hacer infinidad de cosas. La pregunta es, ¿por qué nos aburrimos si siempre habrá algo que podamos hacer?
Bien, como ha expresado el vídeo que hemos visto, el aburrimiento se define como la contemplación del pasar de las circunstancias sin que estas nos afecten de ninguna manera. Es decir, solo miramos el pasar del tiempo, pero como nosotros en ese momento concreto no estamos realizando ningún tipo de actividad, nos aburrimos. Muchas personas de hoy en día argumentan que a veces les gustaría estar un tiempo sin hacer absolutamente nada, ya que eso les mantendría calmados. Pero, ¿es simplemente no hacer nada lo que nos mantiene sosegados o es el hecho de no tener que hacer nada? La realidad es que muchos de nosotros nos aburrimos solo de pensar en todas las tareas que debemos hacer y, como este es un pensamiento que nos afecta de manera negativa, tendemos a evadirlo intentando la realización de otro tipo de actividades. Ahora bien, ¿estas pueden ser de cualquier tipo o tenemos que pensar en actividades concretas para cada uno de nosotros?

En la reflexión del vídeo se argumenta que necesitamos ser afectados de alguna manera por las cosas para poder disfrutar de ellas. Así pues, las actividades que hacemos para evitar el aburrimiento deben causarnos felicidad. Cada persona es diferente, pero pienso que si cada uno de nosotros invirtiera tiempo en sus hobbies, el aburrimiento casi no existiría. Cuando hacemos algo que de verdad nos gusta esto se queda grabado en nosotros por siempre, por lo que marcan algo en nuestra vida. Sin embargo, cuando hacemos tareas por obligación, las hacemos sin disfrutar de ellas y pronto las olvidamos.
Existe gente que solo se dedica a hacer las tareas que se le encomiendan y no se preocupan por buscar algo que realmente les haga felices. Buscar nuestros hobbies y trabajar en ellos nos ayuda a auto conocernos más y a descubrir el mundo que nos rodea. En muchas ocasiones no tenemos ni idea de lo que ocurre en lo que vivimos día día porque nos centramos en una rutina fija a lo largo de toda nuestra vida. La realidad es que las rutinas solo nos permitirán caer en la ignorancia. Cuando hacemos cosas que nos llenan el alma de color y no estamos sumidos en una vida monocromática, cambia nuestra perspectiva hacia absolutamente todo lo que vemos. Vivimos encerrados en relojes de arena donde la arena nos ahoga y cuyas paredes no somos capaces de romper, aunque no sea tan difícil. Tenemos miedo a la libertad, miedo a ver la realidad. Por ello queremos que el tiempo avance rápido y no aprendemos a disfrutar de su transcurso. Pero cuando el tiempo pasa, también nos aburrimos. Entonces, ¿cómo vamos a querer librarnos del aburrimiento? El tiempo nos condiciona la vida. Nos dice a qué hora debemos levantarnos, a qué hora debemos comer, hacer la tarea, quedar con los amigos e infinidad de cosas más. Queremos dejar el aburrimiento a un lado y creemos que el problema de esto se encuentra muy lejos del alcance de nuestra mano, pero la realidad es que se trata de algo tan simple como eliminar las rutinas y sus horarios y comenzar a hacer lo que verdaderamente nos apasiona. Queremos cambiar el mundo pero no queremos cambiarnos a nosotros mismos, ya que tendemos a pensar que ya habrá otra persona encargada de hacerlo, que eso es mucho trabajo. El cambio está más cerca de nosotros de lo que pensamos y quizás todo sea cuestión de la monotonía del aburrimiento, la cual nos hace caer en la ignorancia.
Nos cuesta ver la realidad porque creemos que en ella existen muchas más cosas negativas que positivas pero, como está explicado en el video, siempre existirá una parte que no es tan bonita, pero necesitamos verla para poder apreciar lo bueno de lo que tenemos en el día a día.
Esta pandemia nos ha servido precisamente para apreciar las cosas que tenemos siempre, como son los abrazos de la gente que más quieres, el poder salir y respirar aire puro, los viernes de fiesta con los colegas y multitud de cosas más. Que abramos la mente hacia la realidad y sepamos ver que esto ha ocurrido precisamente por este motivo, nos hará pensar de forma positiva, ya que gracias al virus nos hemos dado cuenta de lo afortunados que somos.
Parece mentira que todo esto esté condicionado por algo que creíamos tan simple como el aburrimiento, pero estas son las consecuencias de, como ya he explicado anteriormente, dejar que el tiempo nos arrastre sin pararnos a pensar dónde estamos y a dónde vamos. A veces, conceptos cotidianos tan simples como este pueden ayudarnos a tener una visión diferente del mundo, solo debemos prestar más atención y no dejarnos caer en la indiferencia. De esta manera estoy segura de que nunca nos aburriríamos, aun estando encerrados en casa. Podemos sacar provecho de las cosas más insignificantes y hacer de ellas algo mucho más importante de lo que creemos que somos capaces. Abre los ojos, despeja tu mente de las rutinas, no te dictes por las agujas del reloj y haz siempre lo que más libertad te haga sentir.

No hay comentarios:
Publicar un comentario